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Guía
del Buda hacia la Paz y la Felicidad
5. Protegiendo nuestras relaciones Seis
tipos de relaciones a proteger – Las Seis Direcciones Cuando
comenzamos nuestras vidas, somos niños criados en el hogar. Cuando
somos jóvenes empleamos la siguiente etapa de nuestra vida en la escuela. Como
jóvenes adultos, fundamos una familia. Cuando
somos adultos desarrollamos nuestra vida en sociedad. Como
proveedores, tenemos nuestro trabajo y negocios. Conforme
maduramos en nuestras vidas, buscamos metas más elevadas. ------------------------------ El
Buda describió, de una forma gráfica e imaginativa, los varios
tipos de relaciones sociales como 'Seis Direcciones' que se han de
proteger. Cada dirección representa una diferente relación social donde
cada parte tiene responsabilidades recíprocas hacia la otra. Usando
el simbolismo de nuestros cuatro puntos cardinales principales, cada punto
significa las diferentes etapas por las que todos pasamos a través de la
vida, desde la niñez hasta nuestra edad adulta. En adición el nadir, o
dirección de pendiente abajo, representa la simple realidad de ganarse la
vida; mientras que el cenit, o dirección de pendiente arriba, representa
la superior vida espiritual. ------------------------------ Protegiendo
el este – Hijos y padres Cómo
los hijos deberán tratar a sus padres Cómo
los padres deberán tratar a sus hijos Cuando
hijos y padres se tratan mutuamente así, el este se halla protegido y la
familia en paz y seguridad. Protegiendo
el sur – Estudiantes y maestros Cómo los estudiantes deberán tratar a sus maestros Cómo los maestros
deberán a tratar a sus estudiantes Cuando
estudiantes y maestros se tratan recíprocamente de tal manera, el sur se
halla protegido y los lugares de aprendizaje son pacíficos y seguros. Protegiendo
el oeste – Maridos y esposas Cómo el marido deberá tratar a su esposa Cómo la esposa
deberá tratar a su marido Cuando
maridos y esposas se tratan así de forma mutua, el oeste se halla
protegido y los hogares son pacíficos y seguros. Protegiendo el norte – Amigos y asociados Cómo uno deberá tratar a sus amigos y asociados Cómo
amigos y asociados deberán tratarse mutuamente Cuando
amigos y asociados se tratan así mutuamente, el norte se halla protegido
y la sociedad se hace pacífica y segura. Protegiendo
el nadir – Patrones y empleados Cómo
los patrones deberán tratar a sus empleados Cómo
los empleados deberán tratar a sus patrones Cuando
empleados y patrones se tratan así mutuamente, el nadir se halla
protegido y los lugares de trabajo son pacíficos y seguros. Protegiendo
el cenit – Maestros espirituales y seguidores laicos Cómo los seguidores laicos deberán tratar a sus
maestros espirituales Cómo los maestros espirituales deberán tratar a sus
seguidores laicos Cuando
los maestros espirituales y los seguidores laicos se tratan así de forma
mutua, el cenit se halla protegido y los lugares espirituales se hacen pacíficos
y seguros. Los
padres son el este, Los
empleados y patrones son el nadir,
Notas [1]
Esta
es la más básica obligación de los hijos hacia sus padres. Para mostrar
gratitud por todas las dificultades y gastos derivados de su crianza, éstos
han de proveer para sus padres cuando ello sea necesario y cuidar de ellos
en su ancianidad. Según El Buda, la única forma en que podemos realmente
reembolsar a nuestros padres es a través de enseñarles el Dhamma y
animarles a practicarlo. [2]
Los
padres son los primeros maestros que sus hijos tienen y deberán guiarles
activamente, no sólo para evitar las malas acciones sino también animándoles
a obrar bien. No hay mejor forma de que los padres hagan así que a
través de ser buenos modelos para sus hijos con el ejemplo. [3]
Esto
quiere decir buena conducta, lealtad, y que los hijos pongan todo lo mejor
de su parte por el bien de sus padres, quienes tan duramente han trabajado
para proveerles con su herencia, ya sea ésta grande o pequeña. [4] En el contexto moderno esta tarea significa que los padres deberían proveer a sus hijos con, al menos, una educación básica. Para los budistas, esto también incluye alguna educación en el Dhamma. En la actualidad muchos padres budistas son negligentes o ignoran esta responsabilidad, en general porque ellos mismos no poseen mucho conocimiento en el tema. Sin embargo, los padres budistas no deberían descuidar esta crucial tarea de encauzar a sus hijos, tan pronto como sea posible, en el buen camino. [5] Esto tiene muy serias y prácticas implicaciones, especialmente hoy en día. Muchas personas no se hallan lo suficientemente preparadas para morir y, o bien no dejan ningún testamento o éstos son ambiguos. Con frecuencia ello resulta en feudos familiares llenos de odio y animosidad por obtener las posesiones del fallecido. Los padres deberían tratar de asignar a sus hijos tanta herencia como puedan cuando aquellos aún viven, para prevenir tales disputas y para asegurar su suave transición y distribución. [6] Esto equivaldría a que los maestros deberían ayudar a sus estudiantes a través de ponerles en contacto con sus propias conexiones. Haciendo así los estudiantes conocerán a las personas adecuadas cuando avancen en sus estudios o busquen un trabajo. El Buda supo ver, hace más de 2.500 años, la importancia de las conexiones sociales. [7]
En
una cultura donde los hombres fueron muy dominantes y donde las mujeres
fueron en general tratadas como ciudadanos de segunda clase, o incluso
peor, El Buda abogó por un cambio en la mentalidad y las actitudes hacia
las mujeres, promoviendo la igualdad en las parejas. Era un buen consejo
entonces, como lo es hoy en día, el que los maridos deberían tratar
siempre a sus esposas con cortesía y respeto para mantener una relación
amorosa y duradera. [8]
En
la antigua India, antes de que hubiera banco alguno, las gentes por lo
general invertían sus ahorros y sus riquezas en joyería. Tal joyería
era usada como complemento a la vestimenta y con frecuencia era la única
forma de ahorros que una esposa tenía en caso de que su marido falleciera.
Hoy en día esto significaría que los maridos deberían tener la
suficiente cobertura de seguros para sus esposas e hijos, en el caso de
una inesperada y seria enfermedad, o incluso de fallecimiento. Además de
por esta razón práctica, todas las esposas gozan de alguna joyería y de
regalos de sus maridos de vez en cuando. [9]
Los
trabajadores domésticos incluyen los asistentes domésticos. ¡Qué
significativo consejo hoy en día, cuando vemos que muchas esposas
comparecen ante los jueces por maltratar a sus asistentes, resultando en
vergüenza y dificultades para sus propias familias! [10] Las esposas tienen hacia sus maridos el deber de no gastar con exceso, o dilapidar, el dinero ganado arduamente. Deberían gastar sabiamente y ayudar, cuando sea posible, a ahorrar para preservar la riqueza familiar. De nuevo, éste es otro práctico y atemporal ejemplo del Buda, tan relevante en sus días como lo es en nuestra época. [11] Esto se puede interpretar hoy en día como que los patrones deberían compartir sus beneficios y sus éxitos dando bonos a sus empleados cuando sus negocios marchen bien. Ello construye lealtad por parte de los empleados y les incentiva a continuar trabajando duro, para el beneficio a largo plazo de los patrones. [12] Es realmente increíble que El Buda haya incluido aquí estos puntos, hace más de 2.500 años, cuando la esclavitud era frecuente, los trabajadores eran explotados y éstos carecían de algo parecido al salario mínimo o de adecuadas condiciones en el lugar de trabajo. No fue sino hasta el siglo XX que los sindicatos obtuvieron tales beneficios para los trabajadores. [13]
Esto
no debería ser interpretado como que las acciones, el habla y los
pensamientos positivos han de ser practicados sólo hacia los maestros
espirituales. A través de la realización de estas sanas acciones hacia
todos los seres, los seguidores laicos de hecho reembolsan a sus maestros
por sus esfuerzos, a través de poner en práctica lo aprendido, para su
propio beneficio así como también el de otros. [14]
Esto
se puede entender como que los seguidores laicos deberían extender su
ayuda a todos los maestros espirituales en general, sin prestar demasiada
devoción hacia un sólo maestro o un sólo monje en particular. Si el
maestro es recto e imparte sus enseñanzas correctamente, entonces todo
bien. Sin embargo, si algo le ocurriera al maestro o monje favorito,
entonces el seguidor con tanta indebida devoción podría quedar privado
de valiosa y necesaria guía espiritual. [15] En un contexto budista esto significa la práctica del amor bondadoso, la compasión, el gozo comprensivo, la ecuanimidad, la meditación y otras enseñanzas y prácticas espirituales superiores.
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