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Una vida de bendiciones 4.
Las
bendiciones superiores 22.
Ser
reverente 27.
Ser
paciente ------------------------------ El enfoque en la vida debería estar ahora alejado de lo mundano y lo material. Los ideales espirituales son ahora más importantes. Las bendiciones superiores son las etapas finales de preparación para embarcarnos en el Camino al Nibanna.
Ahora
podemos mostrar reverencia a la Triple Gema, al Dhamma y la Sangha a través
de reflexionar en sus sublimes cualidades. El tener reverencia por los
ancianos, los monjes y los maestros espirituales nos permite tener
aprendizaje y guía de forma continua. Podemos mostrarles nuestra
reverencia mediante un comportamiento respetuoso y prestándoles cuidadosa
atención. Además, el mostrar reverencia al Buda nos ayuda a situarnos en
un buen estado mental para aprender y practicar el Dhamma. La práctica de
la reverencia también incrementa nuestra humildad y gratitud. Cuando una persona ha tenido éxito en realizar un buen progreso puede entonces comenzar a creer que ya sabe todo y que es mejor que nadie. Cuando ello ocurre se hace difícil el mantener una actitud correcta y una mente abierta para aprender de otros y para aceptar enseñanzas más profundas. Aquí El Buda nos recuerda que el orgullo y la vanidad son dos de los más grandes obstáculos para el desarrollo espiritual sostenido. Es por tanto una gran bendición el permanecer siempre humildes.
Diferentes personas tienen diferentes necesidades en la vida y el estar satisfechos no significa que no debamos trabajar duro o esforzarnos por ser mejores. Mientras que el progreso material es necesario para sobrevivir confortablemente, la clave es saber cuándo uno tiene lo suficiente. Hay muchas personas que, aun poseyendo inmensas fortunas, piensan que aún no tienen el suficiente bienestar. El sabio es consciente de que el deseo constante por llenar el agujero de la ansiedad por más bienes materiales es como beber agua salada para apagar la sed, ya que inevitablemente ello conduce a la infelicidad, a la frustración y al sufrimiento. El haber encontrado nuestro propio nivel de satisfacción es el haber encontrado verdadera paz mental. Satisfacción es la riqueza mayor.
Se
dice que hay pocos en este mundo que se saldrán de su camino para ayudar a
otros. Menos incluso son aquellos que son agradecidos por la ayuda
recibida. La gratitud es usualmente acompañada por gracias y apreciación,
así como por el deseo de devolver los favores recibidos. Todo ello
conduce a la recíproca amabilidad y buena voluntad, trayendo incluso más
bendiciones en el futuro. Cualquier
momento y lugar son correctos para leer o escuchar acerca del Dhamma. Sin
embargo, un buen momento sería cuando estamos atribulados, molestos o con
dudas. No todos tienen la oportunidad o los medios para poder escuchar
acerca del Dhamma. Deberíamos tratar siempre de estar en contacto con él
y no malgastar esta gran bendición. Se dice que la paciencia es la mayor de las virtudes y es ciertamente una de las cualidades más difíciles de conseguir. Siempre nos hallaremos sujetos a las condiciones cambiantes y a los impulsos de las gentes a nuestro alrededor. La mayoría de tales cosas se hallan más allá de nuestro control y, si nos permitimos ser afectados en exceso por ellas, sufriremos estrés innecesario, infelicidad y enojo. También necesitamos ser pacientes con nosotros mismos cuando cometemos errores o nos salimos de nuestro camino espiritual, para seguir tratando de hacer lo mejor que podamos. La paciencia es una gran bendición y conduce a la misericordia, al perdón y a la tolerancia. Nos permite estar calmados y serenos, así como mantener nuestra cabeza fría y la mente clara en cualquier situación.
Muchas personas encuentran difícil el escuchar los consejos y aún más el aceptar las críticas o que se les señalen sus errores. Sin embargo, no podemos adquirir un conocimiento más profundo y realizar un progreso verdadero si el orgullo y la testadurez se interponen en nuestro camino. Hemos de ser receptivos y aceptar con humildad la corrección cuando es necesario ya que no somos perfectos y siempre tenemos algo que aprender de otros.
El
encontrarnos con tales personas nos brinda la oportunidad de aprender de
ellas y de obtener ánimo e inspiración de su sabiduría y su serenidad.
También nos recuerda que hay algo más en este mundo que los simples
placeres sensuales y materiales y nos muestra a personas que se hallan ya
en el camino espiritual correcto.
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